enfermeria.

jueves, 27 de abril de 2017

Técnicas de Vendaje

Definición:
Procedimiento o técnica consistente en envolver mediante vendas, gasas, lienzos o materiales similaresun miembro o región del cuerpo cubriendo lesiones cutáneas e inmovilizando lesiones osteoarticulares con el objetivo de aliviar el dolor y proporcionar el reposo necesario para favorecer la cicatrización de los tejidos.

Principios generales para la aplicación de la venda:
  • La parte que se va a vendar debe colocarse en una posición cómoda.
  • Elegir un tipo seguro y sencillo de vendaje (el que más convenga al caso, a las circunstancias y a la región a vendar).
  • El operador, salvo en muy pocas excepciones, se colocará frente a la región del cuerpo que se va a vendar.
  • El cabo inicial debe fijarse con unas vueltas (dos o tres) circulares, con lo que se dará comienzo al vendaje.
  • La dirección seguida por la venda debe ser siempre de izquierda a derecha, salvo contraindicaciones.
  • El vendaje debe iniciarse en la parte distal de los miembros para dirigirse a la porción proximal.
  • Las vueltas y entrecruzamientos de la venda deben quedar perfectamente adaptados a la forma de la región.
  • Revise los dedos de manos o pies cada 10 min. para ver si cambian de color (pálidos o azulados), temperatura (fríos), o si el paciente tiene hormigueo o pérdida de la sensibilidad.
  • Pregunte al paciente, si el vendaje no lo comprime mucho.
  • Es conveniente cubrir las eminencias óseas con algodón, antes de aplicar el vendaje.

Indicaciones de los vendajes:
  • Fijar apósitos y medicamentos tópicos.
  • Limitar el movimiento de la parte afectada, minimizando el dolor.
  • Fijar férulas, impidiendo que se desplacen.
  • Ejercer presión o comprimir adecuadamente una zona corporal para controlar la inflamación y el edema.
  • Facilitar sostén a alguna parte del cuerpo.
  • Fijar en su sitio los aparatos de tracción.
  • Favorecer el retorno venoso.
  • Moldear zonas del cuerpo (muñones de amputación).
  • Para efectuar tracciones continuas en ciertos tipos de fracturas
  • Proteger la piel como prevención de lesiones.
  • Aislar heridas.
  • Contener una hemorragia.
Complicaciones de los vendajes

  • Síndrome de compresión: Causado por una presión excesiva del vendaje, aparecen síntomas como dedos cianóticos y fríos, sensación de adormecimiento del miembro(parestesia), alteración de la sensibilidad, Edema de ventana, palidez, Aparición de líquido de drenaje, alor anormal.
  • Escara por decúbito: Se produce en vendajes rígidos, en férulas que tienen un almohadillado insuficiente.
  • Maceramiento cutáneo: Se produce por el rozamiento del vendaje con lesiones húmedas o zonas que no se han secado correctamente.
  • Alineamiento erróneo: Ocurre por una mala colocación de la extremidad a la que se le aplica el vendaje, produce molestias, dolor por tensión muscular.
  • Rigidez articular
  • Fracaso del vendaje
Contraindicaciones de los vendajes:
Absolutas
  • Como tratamiento definitivo de una lesión sin diagnosticar.
  • Fracturas, esguinces grado III o roturas cápsuloligamentosas completas y roturas músculo-tendinosas completas como tratamiento definitivo de la lesión.
  • Reumatismo agudo en fase inflamatoria.
Relativas
  • Insuficiencia venosa periférica o trastornos de la circulación importantes (la técnica de elección es la elástica).
  • Alergia a los componentes del vendaje.
  • Heridas complicadas de la zona a vendar.
  • Quemaduras importantes del segmento a vendar.
Tipos de vendas:
  1. Venda de gasa orillada: Es un tipo de venda de algodón, porosa y que se suele utilizar para la realización de vendajes contentivos.
  2. Venda algodonada: Venda de algodón prensado que se emplea para almohadillar vendajes compresivos o de yeso.
  3. Venda elástica: Son vendas de algodón y tejido elástico que se usan en aquellos vendajes en los que se requiere aplicar cierto grado de presión.
  4. Venda elástica adhesiva: Es una venda realizada con tejido elástico con una cara adhesiva. Evitar aplicarla directamente sobre la piel cuando existan problemas como piel delicada, varices o alergia a algún componente; en este caso, es conveniente utilizar un prevendaje.
  5. Vendajes tubulares: Son vendas en forma de tubo que permiten la adaptación a diferentes partes del cuerpo según su tamaño, pueden ir desde los dedos hasta el tronco. Las hay en diferentes tejidos y se emplean fundamentalmente para realizar vendajes contentivos.
  6. Venda impregnada en materiales: Es aquella venda impregnada de yeso, que al humedecerla, se vuelve rígida. Antes de aplicarla, es necesario vendar con algodón y papel.
  7. Venda de papel: Es papel pinocho con cierto grado de elasticidad. Se usa en la colocación de los yesos, entre éste y el algodón
  8. Venda de espuma: Es aquella que se utiliza como prevendaje a fin de evitar el contacto de la piel con vendajes adhesivos.
  9. Venda cohesiva: Es una venda de fibra de poliéster que se adhiere a sí misma pero no a la piel.
  10. Tape: Tipo especial de “esparadrapo” que se utiliza en el vendaje funcional.
Tipos de vendajes:
  • Vendaje contentivo o blando: usado para contener el material de una cura o un apósito, proteger la piel de erosiones y sostener otra inmovilización (férulas). Es frecuente la utilización de mallas de algodón. Existen diferentes tipos de tallas según la zona a cubrir.
Se elige el tamaño adecuado y se efectúan los orificios pertinentes.
Las complicaciones más frecuentes son la infección y la maceración de las heridas por utilizar vendajes no transpirables, esto se puede evitar con una periodicidad adecuada en las curas.
  • Vendaje compresivo: Es un vendaje blando que se utiliza para obtener un gradiente de presión Se usa para:
· Ejercer una compresión progresiva a nivel de una extremidad, de la parte distal a la proximal, con el fin de favorecer el retorno venoso.
· Limitar el movimiento de alguna articulación en el caso de contusiones y esguinces de grado I, por ejemplo.
· Como método hemostático.
· Reabsorción de hematomas ya formados.
· Evitar la inflamación y el edema postraumático.
Según la ley de Laplace, aunque se aplique una venda con la misma tensión en dos circunferencias con distinto radio (tobillo y muslo, por ejemplo), cuanto menor es el radio de la circunferencia, mayor es la presión ejercida por el vendaje.
El tipo de vuelta a elegir en este tipo de vendaje es la vuelta en espiga y la venda más utilizada, la de crepé.
  • Vendaje suspensorio: Sostiene escroto o mamas.
  • Vendaje funcional: Realiza una inmovilización selectiva de la articulación afectada, permitiendo cierto grado de movilidad en aquellas estructuras músculo-tendinosas no lesionadas. Se pretende limitar y disminuir los movimientos que producen dolor, reduciendo el período de inmovilización. El vendaje funcional requiere de la adquisición de conocimientos sobre anatomía y biomecánica para que éste sea eficaz.
          Esta técnica la podemos utilizar tanto en el campo terapéutico como preventivo.

Equipos y Materiales:
  • Vendas de distintos materiales y tamaños (algodón, elásticas, gasa...).
  • Apósito o esparadrapo.
  • Tijeras.
  • Guantes no estériles.
  • Si fuese necesario: material de curas, rasuradoras, pomadas, etc.
Técnicas y Procedimientos:

Técnica general de inicio de un vendaje:
El vendaje se iniciará con la venda ligeramente oblicua al eje de la extremidad, se dejara el extremo superior de la punta de la venda a manera de triangulo, el mismo que después de dar la primera vuelta se doblara hacia abajo, que permitirá el inicio de la firmeza del vendaje luego se dará una o dos vueltas mas circulares perpendicular al eje como introducción a la técnica de vendaje elegido.
El vendaje se termina tambien con 2 vueltas perpendiculares al eje del miembro.
El sistema final de la venda se puede sujetar por distintos sistemas:

  • Con un alfiler de gancho o tela adhesiva.
  • Cortando la venda en la parte distal por la mitad y uniendo los extremos mediante un nudo.
  • Doblando la venda hacia atrás en dirección opuesta a la que lleva. Cuando se llega al punto en el que se ha realizado el doblaje, se hace un nudo con el cabo suelto de la venda.
  • Utilizando un ganchito especial para este fin


Principales técnicas de vendajes:

Vendaje circular: Se realiza envolviendo un segmento a manera de anillo. Se utiliza para sostener un apósito en una región cilíndrica del cuerpo (frente, miembros superiores e inferiores) y para controlar un sangramiento. Método: Dé 2 a 3 vueltas circulares teniendo en cuenta que cada vuelta cubra la anterior.


Vendaje en espiral: Se emplea una venda elástica o semi-elástica porque se puede adaptar a la zona que se va a vendar, se utiliza para sujetar gasas, apósitos o férulas en brazos, mano, muslo y piernas. Método: Seleccione el tamaño adecuado, inicie el vendaje desde la parte más distal en dirección a la circulación venosa, coloque la punta de la venda en forma oblicua en relación con el eje longitudinal del miembro y dé una vuelta, doble la parte saliente de la punta sobre la venda y dé otra vuelta sobre
ella para sujetar la punta doblada, las vueltas de la venda ascienden en espiral, de tal manera, que cada vuelta cubra dos tercios de la vuelta anterior, luego fije la punta con un nudo, esparadrapo o un gancho

Vendaje en espiral con inverso: Se emplea para sujetar apósitos o hacer presión; generalmente empleado cuando la venda no es elástica para que se adapte a la región del cuerpo.
Método:
Similar procedimiento al anterior pero la venda se dobla con ayuda de un dedo de forma tal que la cara interna de la venda pase a la externa, igual efecto se logra al realizar un movimiento de torsión a la venda sobre el eje transversal, en cada vuelta haga el inverso en la misma zona para que queden en línea, al terminar, dé una vuelta circular y sujete el cabo terminal



Vendaje en ocho: Esta técnica se aplica en las articulaciones (codo, rodilla, tobillo, rodilla, etc.). Útil para sujetar apósitos e inmovilizar.
Método: Dé una vuelta circular al inicio, seguida de un cruce de la venda en forma de ocho, puede terminar con otra vuelta circular




Vendaje recurrente o de capelina: Se aplica especialmente a la cabeza, dedos y muñones (Extremidad de un dedo o de un miembro que ha sido amputado).
Método: La venda se lleva de adelante hacia atrás y viceversa hasta cubrir totalmente la zona lesionada, se termina con dos o tres vueltas circulares en dirección transversal para fijar el vendaje.



Vendaje de cabeza: 



Vendaje de Velpeau: Es un vendaje que inmoviliza de forma completa toda la cintura escapular. Las indicaciones más frecuentes son: Fractura de escápula, Luxación gleno-humeral, Fractura del cuello humeral sin desplazamiento, Esguince acromio-clavicular (grado I), Subluxación acromio-clavicular (grado II) y Algunas fracturas de húmero
Se realiza en cuatro tiempos:
  1. Primer tiempo: Coloque en la axila del lado lesionado una almohadilla de algodón envuelta con una gasa.
  2. Segundo tiempo: Sobre el tórax se hace un vendaje espiral ascendente imbricado, que se continúa en el hombro sano, pasa por la axila lesionada, tratando de mantener la almohadilla en su lugar.
  3. Tercer tiempo: El brazo del lado lesionado se coloca en aducción máxima (hacia adentro), el codo flexionado contra el tórax, de manera que el antebrazo se orienta hacia arriba, con la mano colocada sobre la clavícula del lado sano.
  4. Cuarto tiempo: Con la venda que viene del hombro sano y al nivel de la muñeca del brazo del sitio lesionado, se hace un vendaje circular horizontal alrededor del tórax que incluye al brazo lesionado y antebrazo; llega a la axila sana, pasa oblicuamente de la espalda a la región supraclavicular del lado enfermo muy cerca del cuello y desciende hasta la cara externa del codo del sitio lesionado, lo contornea por debajo y pasa por delante del tórax con ligera oblicuidad y se dirige nuevamente a la espalda completándolo con una circular horizontal que fija la vuelta vertical.



Vendaje de Desault: 
a Primero se fija el brazo al tórax sobre una almohadilla y con un vendaje circular (1).
b y c Por medio de un vendaje desde la axila, por encima del hombro y hasta el codo y por el pecho, luego por la espalda (3), de nuevo por el pecho (3), el hombro y el codo de
la parte dañada están en posición de reposo.
d A continuación se coloca la mano sobre un cabestrillo sujeto al cuello


Vendaje de axila y hombro: Puede hacerse para la axila y el hombro en forma de espiga ascendente, se debe comenzar con círculos de brazo y luego hacer vueltas en 8, cada vez más alto y pasar por la otra axila cruzándose arriba del hombro, terminando en circular del brazo


Vendaje de codo: Si se quiere mantener el codo en extensión puede hacerse en espiral. Cuando se quiere mantener el codo en ángulo recto (flexión), se puede hacer con cruzamiento a nivel del pliegue en forma de ocho, luego se sostiene el brazo
con un cabestrillo.

Vendaje del brazo y antebrazo: Aquí las vueltas en vendaje espiral, con y sin inverso ascendente, son siempre los más usadas
Vendaje de la muñeca: Este se puede realizar en circular si se trata simplemente de sostener un apósito, si se quiere inmovilizar la articulación, se hacen pasar varias vueltas de forma tal que abarquen la palma de la mano

Vendaje de la mano: Puede realizarse en forma oblicua desde la palma de la mano hacia la muñeca y luego terminar cubriendo los dedos o dejándolos libres e incluyendo el pulgar.



Vendaje de la palma de la mano: 


Vendaje total de la mano: 
1ª Metodo


2ª Metodo



Vendaje de los dedos: Cuando se quiere vendar un dedo es conveniente dejar libre su extremidad para poder vigilar la circulación. Si se necesita cubrir solamente la mitad inferior del dedo se puede aplicar la espiga, que comenzará en la muñeca,
haciendo 3 ó 4 vueltas alrededor del dedo vendado. Otra técnica es el vendaje recurrente


Vendaje de cabestrillo: Es uno de los más conocidos y de gran utilidad y se utiliza para la inmovilización del miembro superior. (Tamaño:Base 120 cm y altura 60 cm).
Método: Coloque el brazo de la víctima en posición oblicua (mano más alta que el codo) lo cual puede hacerlo el propio paciente con la otra mano, el pañuelo se coloca por debajo de la axila y brazo del lado afectado de manera que una punta del pañuelo apoye sobre la clavícula del lado sano; el vértice del pañuelo debe quedar al mismo nivel del codo, después se toma la otra punta del pañuelo triangular y se lleva hacia arriba (sobre el hombro del lado lesionado) para atarla con la otra punta a un lado del cuello, fije el vértice del vendaje hacia delante con un esparadrapo o similar.

Deje los dedos descubiertos. Tiene como inconveniente que no inmoviliza completamente el miembro superior, aunque podemos limitar más el movimiento si pasamos otra venda o pañuelo en forma trasversal sobre la parte media del tórax (puede utilizarse de forma similar al pañuelo



Vendaje de la rodilla: Se aplica un vendaje en ocho sobre la rodilla en ligera flexión, extendiéndose las vueltas cada vez más lejos o viceversa


Vendaje de la Pierna en espiral: 



Vendaje del tobillo: Se hace un vendaje en ocho, el cual se inicia con circular del pie y luego se pasa por la cara anterior del tobillo, se le fija con un par de vueltas circulares en la parte baja de la pierna, después se hacen vueltas en ocho que
cubran bien el tobillo. Este vendaje se termina con circular en el pie que se puede fijar con esparadrapo


Vendaje de la planta y del dorso del pie: Se inicia un vendaje de espiral desde detrás de la base de los dedos, el que seguirá hasta llegar al tobillo. Allí se hacen unas vueltas en ocho por encima del tobillo para terminar



Vendaje del primer dedo del pie: Se realiza con vendaje en espiral que se inicia con una circular a nivel del tobillo, desciende luego sobre el borde interno del pie en espiral hasta el primer dedo (gordo) del pie el cual recubre, pues vuelve en espiral al tobillo


Vendaje total de la Mano:


endaje total del pie: 


Vendajes del tórax
Puede hacerse en forma de espiral y circular combinados.
Casi siempre se comienza con el espiral con inverso
a. El vendaje helicoidal o espiral de torax: se aplica de manera que no se deslice desde el pecho. Para ello, utilice un vendaje adicional de 1.5cm que antes de aplicar el vendaje se coloca oblicuamente pasando por la zona escapular hasta el pecho a la izquierda o derecha según el daño torácico y se deja colgando. Se inicia el vendaje, a partir de la parte inferior de la espalda, pasajes en espiral (2-9) hasta el pecho y se sella, luego los extremos de la venda que quedaron colgando se unen.


b. vendaje Phillips: superpone parte inferior circular, la fijación de vendaje 2-3 pasajes (1-2), más lejos de la parte posterior hacia la derecha para la cintura escapular izquierda, curso de fijación circular desde abajo a través de la cintura escapular derecha, de nuevo alrededor del pecho; el extremo de la venda del último pasador fijo recorrido circular.


Vendaje del ojo:



Vendaje de muñón: Ancle la venda con vueltas circulares de 15 a 30 cm por encima del extremo del muñón; proceda a hacer un vendaje recurrente excepto que, tras 4 ó 5 pasadas longitudinales, finalice con vueltas en espiral en dirección ascendente. Esta técnica se usa para asegurar un apósito o comprimir un muñón.




Como apunte final reseñaremos que cualquier inmovilización debe realizarse en la posición más funcional posible, cercana a la actitud anatómica, a no ser que exista una indicación diferente por parte del médico,por ejemplo, para inmovilizar una lesión del tendón de Aquí les, el tobillo debe estar en equino (más de 90º) y no en ángulo recto.
Las posiciones funcionales de las articulaciones son:

  • Hombro: codo en flexión adosado al tórax.
  • Codo: flexión de 90º.
  • Muñeca: extensión de 20º.
  • Metacarpofalángicas: flexión de 90º.
  • Interfalángicas: extensión o mínima flexión.
  • Cadera: flexión de 20−30º.
  • Tobillo: ángulo recto (neutro o 90º).
Recomendaciones al paciente:
Cuando se realice algún vendaje, sobre todo si es enyesado, deberemos proporcionar al paciente una serie de recomendaciones:
  • Acudir al especialista si se rompe, se suelta, se ensucia,  existe dolor persistente, presión en la zona, manchas o entumecimiento de pies o manos y los dedos se hinchan en exceso o se ponen cianóticos (para observarlo se deben despintar las uñas).
  • Se le indicará que durante el tiempo que dure el vendaje, mantenga el miembro afectado en una posición elevada para favorecer el retorno venoso. Si la lesión fuese de miembro superior se le colocará un dispositivo de sujección para mantener la postura adecuada.
  • Vigilar especialmente las protuberancias óseas para evitar la aparición de lesiones.
  • Bajo ningún concepto el paciente debe humedecer, cortar, calentar, romper o actuar sobre el yeso.
  • Es muy importante movilizar los dedos y las articulaciones libres.
  • No rascarse ni introducir agujas de tejer entre la piel y el vendaje por la posibilidad de hacerse heridas y que estas se infecten al estar tapadas.


https://www.youtube.com/watch?v=T6GN3ZcVO-o

https://youtu.be/4B2f_F02FcM

http://medznate.ru/docs/index-11972.html

http://trauma.ru/content/articles/detail.php?ELEMENT_ID=1928

http://m-sestra.ru/books/item/f00/s00/z0000001/st013.shtml

http://prombez.ucoz.de/index/dp2/0-76
http://prombez.ucoz.de/index/dp3/0-77

https://youtu.be/ZuXgRjl8c9U
https://youtu.be/uSKnlg61ZDA

miércoles, 26 de abril de 2017

Colocación de Sonda Vesical



Definición:

El sondaje vesical es una técnica invasiva que consiste en la introducción aséptica de una sonda desde el meato uretral hasta la vejiga urinaria.
La colocación de una sonda vesical persigue varios fines diagnósticos y terapeúticos que son:
Facilitar la salida al exterior de la orina en casos de retención.
Control de diuresis.
Tratamiento intra y postoperatorio de algunas intervenciones quirúrgicas.
Mantener una higiene adecuada en el caso de escaras genitales.
Tratamiento crónico en aquellos pacientes que no vacian espontaneamente la vejiga.
Al tratarse de una técnica estéril, la deberían realizar conjuntamente el enfermero/a y el auxiliar de enfermería, pero un enfermero capacitado para ello puede realizar solo este procedimiento.

INDICACIONES DEL SONDAJE VESICAL.

Las principales indicaciones para colocar una sonda vesical se enlistan a continuación:
  • Retención urinaria aguda o crónica.
  • Hiperplasia prostática.
  • Drenaje de una vejiga hipotónica.
  • Antes y después de cirugía pélvica y en pacientes con cirugía urológica.
  • Pacientes en estado preoperatorio.
  • Para medir volúmenes urinarios.
  • Obtener orina no contaminada ( Sonda Nelaton)
  • Vaciamiento de vejiga durante el parto (Sonda Nelaton)
  • Irrigar la vejiga.
  • Estudios en el tracto genitourinario.
  • Para el manejo de la incontinencia urinaria.

Como se ha mencionado anteriormente, la cateterización vesical cumple con fines tanto diagnósticos como terapéuticos, la obtención de orina tan estéril como sea posible para la realización de urocultivos, para determinar si la falta absoluta de micción o una cantidad disminuida se debe a la incapacidad de expulsar la orina por la vejiga (retención) o a la falta de excreción renal (supresión). La obstrucción infravesical puede ser consecuencia de un aumento del tamaño de la próstata, de la presencia de coágulos sanguíneos en el interior de la vejiga, de estenosis posquirúrgicas y de procesos inflamatorios uretrales, como en la litiasis vesical. Está justificado el uso del catéter en casos en los que se quiere evitar que el paciente evacúe la orina, voluntariamente o no, si existen heridas quirúrgicas, úlceras de decúbito u otras afecciones en las que es necesario mantener limpios y secos los genitales y las zonas circundantes, como en los pacientes postrados. Los catéteres uretrales se emplean para drenar la vejiga después de procedimientos quirúrgicos que involucran el tracto urinario inferior y para el monitoreo preciso de la excreción urinaria en un contexto clínico o quirúrgico. La cateterización intermitente, llevada a cabo por el propio paciente o por un ayudante, representa un método común para el tratamiento de una disfunción vesical neurogénica arrefléctica, cuando la vejiga es capaz de funcionar correctamente como órgano de almacenamiento, pero no se vacía de manera normal. En ocasiones, cuando se quiere conocer el volumen de orina posmiccional, es necesaria la cateterización, sobre todo si no se cuenta con estudios ecográficos adecuados. Igualmente, es indispensable cateterizar con el fin de instilar medios de contraste en la uretra y la vejiga durante la cistouretrografía y diversos estudios urodinámicos para evaluar la función vesical, o para instilación de fármacos para tratamiento de tumores vesicales. En la práctica urológica, los catéteres uretrales se emplean a menudo como dilatadores después de una intervención quirúrgica, a fin de permitir la curación de una anastomosis o de una incisión relacionada con el cuello vesical o la uretra.

CONTRAINDICACIONES
a. Absolutas:
- La presencia de anormalidades anatómicas de la uretra que dificulten el paso del catéter.
- En caso de paciente traumatizado en el que se sospeche lesión uretral (comprobada por la presencia de sangre en el orificio externo de la uretra y desplazamiento prostático en el examen rectal, o al observar hematoma perineal).
b. Relativas:
- Infección en el tracto urinario.
- Pacientes con diabetes mellitus.
- Pacientes inmunocomprometidos.

CARACTERÍSTICAS Y TIPOS DE SONDAS
Las sondas difieren en tamaño, forma, tipo de material, número de luz y mecanismo de retención. El calibre (grosor) se consigna según la escala francesa de Charrière (unidades de 0.33 mm = 1 francés [Fr]; por lo tanto, 3 Fr = 1 mm de diámetro, y 30 Fr = 10 mm de diámetro). El diámetro del catéter o sonda seleccionado depende del paciente y del propósito de la intervención. La sonda o catéter de Foley es la más comúnmente utilizada para la cateterización prolongada. Es un tubo flexible que permanece en la vejiga por medio de un balón inflado con agua estéril ubicado en su extremo, lo que impide que se deslice hacia afuera; el catéter puede ser insertado a través de la uretra o de una incisión en la pared abdominal baja (cateterización suprapúbica o talla suprapúbica). El catéter de Foley más común tiene dos canales interiores: uno para drenar la orina y otro para inflar el balón de suspensión. Hay muchas variantes en su diseño: con tres canales, para instilar fluidos, para irrigar la vejiga, etc. Este tipo de sonda se encuentra disponible en los tamaños de 8 a 30 Fr, y la capacidad del balón oscila entre 5 y 30 cc; el balón más pequeño se emplea para retención, mientras que el más grande se usa para hemostasia posoperatoria. La longitud del catéter se estandarizó en tres medidas: para hombres, para mujeres y pediátricos. La longitud mínima de un catéter para hombre es de 38 cm, y para mujer de 22 cm. (figura 1 y 2 ) La sonda Nelaton es un catéter flexible, de uso a corto plazo para el drenaje de orina de la vejiga. A diferencia de la sonda de Foley, no tiene balón en su extremo y, por tanto, no puede permanecer insertado en la vejiga. La sonda de Nelaton se caracteriza por ser de látex de 35 - 40 cm de longitud y con un calibre que varía de 4 a 18 Fr. Presenta un orificio proximal en forma de cono, único, sin tapón y otro orificio apical y lateral presentando distalmente. (figura 3 )

Para fines didácticos de esta práctica nos referiremos al empleo de la sonda Foley para el cateterismo vesical.
- Elección del catéter dependiendo del material de fabricación.
La elección del catéter dependerá de las necesidades del paciente; puede requerirse cateterización intermitente, cateterización prolongada o drenaje suprapúbico, entre otros.

Usualmente a los catéteres se les clasifica para largos o para cortos periodos; el material con el cual está hecho el catéter determina el tiempo en el que se puede dejar colocado; en ocasiones sólo se especifica si es de corta o larga estancia; el hecho de que se mencione que es de larga estancia significa que puede permanecer por más de 12 semanas, y el de corta estancia entre 14 y 28 días.

- Catéteres de corta estancia.
Los catéteres de clorhidrato de polivinilo (PVC) o los de plástico no son tan comunes por la rigidez que presentan, pero pueden permanecer por 14 días. Los catéteres de látex hechos con una cubierta de silicón son más flexibles, y pueden permanecer por más de 14 días. Los catéteres de látex cubiertos con teflón (politetrafluoroetileno, o PTFE) son más alisados, y pueden permanecer por más de 28 días.
- Catéteres de larga estancia.
Los de silicón tienen paredes más delgadas, lo que significa que la luz del catéter suele ser más amplia que la de los de látex; son más rígidos, pero útiles en pacientes con alergia al látex. Pueden permanecer in situ por 12 semanas. Los catéteres cubiertos con hidrogel son altamente compatibles con los tejidos humanos, y pueden permanecer por más de 12 semanas.
- Elección del catéter de Foley dependiendo de su grosor:
Calibre 16 a 18: varones adultos.
Calibre 12 a 14: en estrechez uretral.
Calibre 18: en caso de sospecha por obstrucción.
Calibre 14: en jóvenes o cateterismo temporal.
Calibres 5 a 12: en niños.

Los tipos de sondaje vesical se clasifican según su permanencia:

Sondaje permanente de larga duración: con una duración mayor de 30 días, en el que la sonda es mantenida en su lugar por un balón que se hincha con aire o agua al colocarla.
Sondaje permanente de corta duración: Presenta características iguales que el anterior pero con una duración menor de 30 días, usándose en caso de patología agudas.
El sondaje intermitente: Se utiliza para obtener muestras de orina estéril, determinar la cantidad de orina residual después de la micción, administras ciertos medicamentos por esta vía, o en ciertos casos de retención de orina. La frecuencia del sondaje dependerá del volumen de orina diario y de la capacidad de la vejiga (3-4 sondajes diarios).
Según su composición
Látex: son las más utilizadas, pero pueden provocar alergias al látex, Se usan para el vaciado vesical permanente en sondajes con duración inferior a 15 días aproximadamente.
Silicona: Son los que presentan mayor biocompatibilidad y a igualdad de calibre exterior, mayor calibre funcional (luz interior), por lo que pueden ser más finas y tener por tanto mejor tolerancia.
Cloruro de polivinilo (PVC): También conocida como sondas nelaton, son rectas, semirrigidas y de una sola vía, sin sistema de fijación; son sin balón ,transparentes y sólo se utilizan para extraer orina y se retira después del drenaje.

- Consideraciones anatómicas.
Para realizar este procedimiento se deberán tomar en cuenta las diferencias en cuanto al sexo, por lo cual, al realizar la cateterización, se deberán recordar las siguientes consideraciones anatómicas:
Sexo femenino.
Se deberán separar los labios mayores y menores de la vulva e intentar visualizar el orificio de la uretra; éste estará localizado inmediatamente por delante del orificio de la vagina y a 2.5cm por debajo del clítoris, pudiendo presentarse en forma de orificio circular fruncido o como una depresión. Si no es posible localizarlo, se puede intentar buscarlo con la punta del catéter; esto se debe realizar con suma delicadeza, pues constituye una experiencia incómoda tanto para la paciente como para el ejecutante. No debe olvidarse que la uretra femenina es de aproximadamente 4 cm, y el balón y resto del extremo distal del catéter aproximadamente suman lo mismo, por lo cual la orina empezará a fluir por el catéter antes de que el balón desaparezca por el meato. Será necesario introducir el catéter otros 4 cm una vez que el catéter desaparezca, para así poder empezar a inflarlo con la certeza de que está completamente dentro de la vejiga (figura 4 y 5).
Masculino.
En el varón, por lo general es más fácilmente localizable el orificio externo de la uretra que en la mujer. Pero, sin embargo, la cateterización implica un mayor riesgo. La uretra masculina consta de 3 porciones: la prostática, la membranosa de característica débil y delgada, y la porción esponjosa, que es más resistente y dilatable. La uretra, de aproximadamente 20 cm de longitud, no es uniforme en diámetro ni en dirección, por lo cual se deberá tomar el pene y colocarlo suavemente en ángulo recto con respecto al cuerpo, e introducir el catéter debidamente lubricado; con esto, solamente se tendrá que pasar una curva en la uretra membranosa para llegar a la vejiga, y no una “s”, si es que el pene se mantiene en situación anatómica. Se debe introducir el catéter unos 24 cm, aproximadamente; en la clínica se acostumbra introducirlo hasta la empuñadura, teniendo así seguridad de que no se insuflará el balón dentro de la uretra. La orina comenzará a fluir al estar la punta del catéter en la uretra membranosa, y deberá hacerse pasar unos 3 a 4 cm más para así llegar a la vejiga (figura 6 y 7).




















MATERIAL E INSTRUMENTAL.
- Jabón antiséptico.
- Lubricante hidrosoluble.
- Tela adhesiva o Micropore.
- Tijeras.
- Riñon
Todo el material que a continuación se describe debe estar estéril:
- Recipiente (riñón o budinera de acero inoxidable o de plástico).
- Gasas.
- Campos quirúrgicos.
- Dos pares de guantes.
- Una jeringa de 5 cc.
- Una bolsa de drenaje.
- Solución de irrigación o fisiológica.
- Sonda de Foley de tamaño adecuado a cada caso. (figura 8)

TÉCNICA DE INSTALACIÓN

Preparación del paciente
El paciente debe saber que el procedimiento es molesto y en ocasiones doloroso. No se harán movimientos bruscos; la sonda se introducirá con suavidad y lentamente, con la finalidad de disminuir las molestias que causa. Se le pide al paciente su cooperación para hacer el procedimiento menos traumático. La aprensión y desconfianza por parte del paciente pueden hacer imposible el paso de la sonda por espasmos en el esfínter externo.

Posición del paciente
Al hombre se le coloca en posición supina y a la mujer con las rodillas flexionadas y las piernas separadas o también flexionar ambas rodillas y se colocan las plantas de los pies juntas, tan próximas al periné como sea posible, respete siempre la intimidad y pudor del paciente
- Pasos a seguir para su instalación
1. Todo el material deberá estar listo antes de iniciar el procedimiento.
2. En un campo estéril el médico coloca el material estéril.
3. Se debe abrir el material estéril con técnica aséptica
4. El médico se coloca los dos pares de guantes (uno es para realizar el lavado y el otro para la colocación de la sonda).
5. Colocar los campos estériles sobre el paciente.
6. Comprobar la integridad del globo; a través del extremo distal de la sonda insertar con la jeringa 5 cc de agua destilada o aire. Una vez comprobada su integridad aspirar el contenido.
A continuación se especifican los pasos a seguir de acuerdo al sexo del paciente.

- Técnica en el hombre.
Antisepsia:
  1. Vierta agua tibia sobre la región.
  2. Con gasas enjabonadas lave el pubis, pliegues inguinales, pene y escroto. Posteriormente con agua limpie la zona.
  3. Retraiga el prepucio para la limpieza del glande y el surco balanoprepucial, comenzando en el meato y terminando en el surco (recuerde emplear una gasa para cada zona y desecharla posteriormente).
  4. Limpie la zona con abundante agua con el prepucio retraído y seque el glande.

Colocación de la sonda vesical:
  1. Coloque el riñón lateral a las piernas del paciente, para drenar la orina que se obtenga al momento de introducir la sonda.
  2. Retire un par de guantes (evitar contaminar los que se encuentras debajo).
  3. Tome la sonda vesical (previa verificación de la integridad del globo)
  4. Con la mano no dominante sujete el pene. Empleando una gasa retraiga el prepucio. Rectifique la uretra sosteniendo y traccionando suavemente el pene con la mano no dominante en un ángulo de 90º.
  5. Lubrique la sonda con gel hidrosoluble.
  6. Tome la sonda con la mano dominante e introdúzcala cuidadosamente por el meato urinario, hasta la aparición de orina.
  7. Al obtener orina, continúe introduciendo la sonda 5cm aproximadamente, para asegurar que el globo será inflado en vejiga y no en la uretra.
  8. Infle el globo de la sonda con solución salina o agua inyectable.
  9. Traccione la sonda suavemente hasta sentir resistencia, de esta manera se asegura que el globo esta adecuadamente inflado y la sonda no se saldrá. (figura 9)
  10. Conecte la sonda a la bolsa colectora y sujétela en un nivel más bajo que la vejiga (por ejemplo, en el barandal de la camilla si el paciente está hospitalizado).
  11. Fije la sonda en la cara interna del muslo empleando tela adhesiva.
  12. En caso de haber retraído el prepucio regresarlo nuevamente para evitar parafimosis.




- Técnica en la mujer.

Antisepsia:
  1. 1. Vierta agua tibia sobre la región.
  2. 2. Enjabone las gasas y limpie la región púbica, la parte externa de los labios mayores y los pliegues inguinales. Separe los labios con la mano no domínate y con la otra realice la antisepsia, pase una gasa por el pliegue entre los labios mayores y los menores y otra gasa por la cara interna de los labios menores. Utilice una gasa para cada pasada y deséchela.
  3. 3. Limpie la zona con una gasa con agua y seque.
  4. Colocación de la sonda vesical:
  5. 2. Coloque el riñón lateral a las piernas del paciente, para drenar la orina que se obtenga al momento de introducir la sonda.
  6. 3. Retire un par de guantes (evitar contaminar los que se encuentras debajo).
  7. 4. Tome la sonda vesical (previa verificación de la integridad del globo)
  8. 5. Lubrique la sonda con gel hidrosoluble.
  9. 6. Con la mano no dominante separe los labios mayores e identifique el meato urinario, con la mano dominante tome la sonda e introdúzcala cuidadosamente por el meato urinario, hasta que comience a drenar orina y continúe introduciéndola de 2-2.5cm.
  10. 7. Infle el globo de la sonda con solución salina o agua inyectable.
  11. 8. Traccione la sonda suavemente hasta sentir resistencia, de esta manera se asegura que el globo esta adecuadamente inflado y la sonda no se saldrá. (figura 10)
  12. 9. Conecte la sonda a la bolsa colectora y sujétela en un nivel más bajo que la vejiga (por ejemplo, en el barandal de la camilla si el paciente está hospitalizado).
  13. 10. Fije la sonda en la cara interna del muslo empleando tela adhesiva. 

















CUIDADOS DE LA SONDA
  • Mantener estéril y cerrado el sistema de drenaje.
  • Cambiarlo cada 5 a 7 días.
  • Vaciar constantemente (de preferencia cada 8 horas), sin romper el sistema colector.
  • Mantener limpio y utilizar técnicas asépticas en el cambio del sistema.
  • Mantener fija la sonda para reducir la contaminación e irritación uretral.
  • No irrigar rutinariamente la sonda.
  • Aumentar la ingesta de líquidos y acidificar la orina, para evitar la formación de sales de calcio y magnesio.
  • Si hay síntomas urinarios, realizar una evaluación genitourinaria adecuada para determinar la causa.
  • Se pone atención a la sonda y al tubo colector durante el movimiento del paciente, para evitar compresión o doblamiento.
  • Si el sistema colector debe elevarse por encima del nivel de la vejiga, se pinza o dobla el tubo colector hasta que el recipiente se baje y asegure debajo de la mesa quirúrgica o de la cama del paciente, para evitar contaminación retrógrada y flujo de la orina hacia atrás.
  •  Limpieza del meato uretral.

COMPLICACIONES

- Infección de vías urinarias.
-- Obstrucción producida por el catéter (estenosis).
- Lesión de alguna porción uretral.
- Sangrado.
- Formación de falsas vías.
- Parafimosis.
-- Absceso periuretral.

Retirada de la Sonda

Material
- Guantes de un solo uso.
- Jeringa estéril con la capacidad del volumen del globo de la sonda.
- Campo quirúrgico
- Bolsa para recogida de residuos. Centros sanitarios: verde.

- Técnica.
1. Colocar el campo quirúrgico al paciente.
2. Vaciar el contenido de la bolsa de diuresis.
3. Retirar la fijación.
4. Conectar la jeringa para desinflar el globo y extraer el líquido lentamente.
5. Retirar suavemente la sonda sin desconectar la bolsa colectora.
6. Desechar la sonda y la bolsa colectora en la bolsa de residuos.
7. Indicar al paciente lavado de genitales.

Puntos a tomar en cuenta

- Valorar la primera micción voluntaria y repetir la valoración cada seis horas durante las próximas 24 horas.
- Registrar día y hora de la retirada de la sonda.

http://enfermeriapractica.com/procedimientos/cambio-de-dispositivos-de-ostomia

martes, 25 de abril de 2017

Nutrición Parenteral

Definición:
La Nutrición Parenteral (NP) es la técnica de alimetación que consiste en la infusión de una mezcla de nutrientes por vía intravenosa en pacientes que son incapaces de alcanzar los requerimientos nutricionales por vía oral o enteral, o en los cuales no se puede utilizar con seguridad el tracto gastrointestinal.

Puede administrarse por vía central o periférica:
- Nutrición Parenteral Central (NPC): Es la forma de administración más frecuente, ya que permite aportar todos los nutrientes que el paciente necesita. Se administra por vía central cuando la osmolaridad es superior a 700-800 mOsm/l.

- Nutrición Parenteral Periférica (NPP): Es la que se administra por una vía periférica, cuando la osmolaridad es menor de 700-800 mOsm/l. No se deben administrar por esta vía NP de osmolaridad mayor a 800 mOsm/l
- Nutrición Parenteral Intermitente o Cíclica: se administra durante 12 a 16 horas por día, normalmente durante la noche. Esto permite que el paciente se encuentre libre de dispositivos de infusión durante el día. Los pacientes pueden recibir infusión cíclica una vez que se hayan estabilizado luego de un programa de infusión de 24 horas.
- Nutrición Parenteral Continua: se administra durante 24 horas

Planteamiento práctico de la nutrición parenteral:

El plan de actuación nutricional se basa en el conocimiento de la situación específica de cada paciente, valorando su estado de nutrición, tipo de tum
o r, respuesta previsible al tratamiento y su capacidad y predisposición para afrontar la situación.
La intervención nutricional puede ser:
– Preventiva: Se aplicará tras el diagnóstico cuando el paciente presenta un buen estado de nutrición. En este aspecto son los consejos dietéticos, orientados a mejorar la calidad de los aportes, los que pueden ayudar a mantener
el mayor tiempo posible una buena situación nutricional. En ningún caso está indicada la NP.
– Coadyuvante o de mantenimiento: Cuando el estado nutricional del paciente comienza a deteriorarse y deba someterse a tratamientos agresivo, está indicado el soporte nutricional para a f rontar con mayor garantía de éxito la terapia antitumoral. Siempre que sea posible se intentará un incremento de los aportes por vía oral, reforzada con suplementos. Cuando esto no
sea posible, se re c u rrirá a la nutrición enteral o p a renteral. Es en este grupo donde se encuentran las indicaciones más frecuentes de la NP.
– Paliativo: El tratamiento de los pacientes en fase terminal se orientará a aliviar en lo posible su sufrimiento tanto físico como moral.
Los problemas que presentan son múltiples y la actuación debe ser valorada individualmente, flexibilizando al máximo los horarios y apetencias específicas. A ser posible, la atención se llevará a cabo en el domicilio del paciente y la utilización de técnicas de nutrición artificial debe evaluarse cuidadosamente, valorando su repercusión sobre la calidad de vida del paciente

  1. Sentar la indicación de la Nutrición Parenteral
  2. Plantear la ruta de administración más adecuada y obtener una vía de acceso con plenas garantías
  3. Cálculo de los requerimientos del paciente
  4. Elección de los preparados para cubrir dichos requerimientos
  5. Preparación de la mezcla nutriente (Servicio de Farmacia)
  6. Dictar claramente órdenes para el inicio y ritmo de la perfusión
  7. Practicar los controles necesarios
  8. Reevaluación periódica de la efectividad de la NP
  9. Atención a signos de alarma que indican aparición de complicaciones. Tratar dichas complicaciones
  10. Inicio progresivo de la nutrición enteral u oral y retirada de la NP


Indicaciones de la nutrición parenteral
 en el adulto

Indicación
Absorción insuficiente
Cirugía mayor de aparato digestivo

Resección intestinal masiva

Enfermedad inflamatoria intestinal descompensada

Enteritis por radiación

Diarrea grave

Vómitos intratables

Íleo intestinal

Obstrucción intestinal completa

insuficiencia renal en diálisis ( toleran mal los suplementos enterales)
Necesidad de reposo intestinal
Cirugía mayor de aparato digestivo

Resección intestinal masiva ( pos operatorio)

Enfermedad inflamatoria intestinal descompensada

Íleo intestinal

Pancreatitis aguda grave

Fístulas digestivas altas

Obstrucción intestinal completa

Hemorragia digestiva alta
Aumento de necesidades calóricas
Pancreatitis aguda grave

Pacientes críticos
Hipercatabolismo
Grandes quemados

Politraumatismos

Gran cirugía

Trasplante de órganos (hígado, médula ósea, intestino)

Caquexia cardíaca
Fallo visceral
Insuficiencia hepática o renal aguda
Cáncer
Mucositis grave



Desventajas de la Nutrición Parenteral:

• Intestinales:
- la NP a largo plazo produce una atrofia de la mucosa intestinal. Ello se debe a que disminuye la actividad enzimàtica de los enterocítos, situación que es reversible con la alimentación enteral.
- modificaciones de la flora intestinal; la ausencia de nutrientes en el intestino alteran la flora bacteriana intestinal.

- Altera la permeabilidad de la barrera intestinal, induciendo la translocación bacteriana (paso de bacterias desde la luz intestinal a otros sectores orgánicos).
- Presumiblemente facilita la frecuencia de septicemia como resultado de la TB.
• Inmunológica:
- disminuye los niveles de IgA, alterando el estado inmunológico.
• Económicas:
- costes directos muy elevados, tanto por el valor mometario de la dieta parenteral, como por los costes debidos a su preparación y administración.

Complicaciones de la Nutrición Perenteral:

Son muchas las complicaciones que se vinculan con la nutrición parenteral, y pueden ser mecánicas, trombóticas, infecciosas y metabólicas; las más importantes se comentan a continuación.

1. Mecánicas
Por lo general se derivan de la cateterización venosa; la más frecuente es la punción arterial, que puede ser sumamente grave cuando hay diátesis hemorragípara. En las punciones subclavias se puede generar neumotórax, que requiere toracotomía con sello de agua para su drenaje.
Otras complicaciones menos comunes son: hematomas, punción del conducto torácico, enfisema subcutáneo, embolias aéreas y embolias pulmonares; también es posible lesionar el plexo braquial o el simpático cervical, lo que provoca síndrome de Horner.

2. Trombóticas
Son muy frecuentes si se usan técnicas radiológicas.
El mecanismo es fundamentalmente de tipo irritativo y tiene relación con el catéter utilizado, la duración del procedimiento, el lugar de punción o la composición de la mezcla. No se ha demostrado la eficacia de la heparina en la mezcla de nutrientes.

3. Infecciosas
Son frecuentes y pueden deberse a la contaminación de la zona de entrada del catéter o de las soluciones administradas, así como a los cambios de líneas. Los gérmenes más comunes son: S. aureus, S. epidermidis, S. fecalis, E. coli y los hongos.

Complicaciones de la NP, actitud a seguir


Complicaciones
Causa
Actuación
MECÁNICAS
Neumotórax
Incorrecta inserción del catéter
Técnica correcta
Hemotórax

Comprobación Rx
Hematoma


Punción arterial


Fístula arteriovenosa


Embolia gaseosa


Malposición catéter


Perforación cardiaca


Punción plexos nerviosos


Trombosis venosa
Uso prolongado catéter
Adecuado cuidado de la vía
Síndrome cava superior

Heparinización
Embolia pulmonar


Dislocación catéter


Extravasación fluido NP


Flebitis


Oclusión catéter


SÉPTICAS
Sepsis por catéter
Contaminación mezcla Inadecuado cuidado vía Infección a distancia
Preparación estéril Adecuado manejo vía Asepsia estricta
METABÓLICAS
Alt. hidroelectrolíticas
Excesivo o escaso aporte
Adecuar aportes
Alt. vitamínicas


Alt. oligoelementos


Hiperglucemia
Excesivo aporte
Adecuar velocidad

Sepsis, corticoides, estrés
Insulina
Hipoglucemia
Interrupcion brusca aporte
Glucosa i.v.

Exceso de insulina

Azotemia
Excesivo aporte nitrógeno
Adecuar aporte

Deshidratación
Control función renal
Acidosis metabólica
Pérdida bases en orina
Aumentar aporte acetato

Inadecuado aporte de bases
No sales clorhidrato

Aporte de sales clorhidrato

Insuficiencia cardiaca
Exceso aporte fluidos
Adecuar velocidad aporte
Edema pulmonar



4. Metabólicas:
Hiperglucemia
La intolerancia a la glucosa ocurre más en la nutrición parenteral. Puede minimizarse proporcionando menos calorías no proteicas en forma de glucosa y más en forma de lípidos. La hiperglucemia persistente requiere la adición de insulina a las soluciones de nutrición parenteral total. La insulina se adhiere al equipo de infusión intravenosa aproximadamente en 20 a 30%,
dependiendo de la que se haya añadido. Para evitar esto, se ha agregado albúmina, pero es una medida costosa y poco confiable.

Esteatosis hepática
Cuando las calorías de la glucosa superan las necesidades diarias se produce lipogénesis, que puede ocasionar la infiltración grasa del hígado y la elevación de las transaminasas hepáticas.

Hipercapnia
El exceso de hidratos de carbono promueve la retención de CO2 en pacientes con insuficiencia respiratoria. Aunque esta retención se ha atribuido al alto cociente respiratorio vinculado con el metabolismo de los hidratos de carbono, puede ser un reflejo de la sobrealimentación.
Deficiencia de ácidos grasos esenciales Ocurre cuando no se aportan regularmente emulsiones lipídicas. Las manifestaciones bioquímicas se observan a los 10 días de nutrición parenteral sin lípidos, y las clínicas a las tres semanas. Se producen trastornos de la inmunidad y problemas de cicatrización, caída del pelo y alteraciones en la piel.

5. Síndrome de sobrealimentación
Afecta a 0.8%26,27 de los pacientes adultos hospitalizados.
Los factores de riesgo son: desnutrición prolongada, pérdidas gastrointestinales (vómitos, diarrea, succión nasogástrica), abuso crónico de alcohol, cirugía abdominal y cáncer metastásico.
La infusión de dextrosa estimula la secreción de insulina, que es responsable de la transferencia intracelular de fósforo y potasio, y provoca alteraciones electrolíticas por su pérdida.29 En los pacientes en riesgo, la nutrición parenteral debe incrementarse gradualmente para alcanzar la meta de requerimiento de calorías en tres a cinco
días. Es muy importante identificar a los pacientes que puedan sufrir síndrome de realimentación, por lo cual se debe proceder con cautela, y corregir y completar los electrólitos y las deficiencias de vitaminas.
La hipofosfatemia y la insuficiencia cardiaca requieren especial consideración.

Hipofosfatemia
Es potencialmente la complicación más grave del soporte nutricional agresivo, especialmente con la modalidad parenteral. Puesto que las tasas de oxidación de la glucosa durante el ayuno son bajas, las necesidades de fosfato para la glucólisis y la producción de ATP también son relativamente bajas. Cuando se infunden
cantidades considerables de glucosa, la demanda de fosfato se incrementa y puede exceder la capacidad de movilización del fosfato procedente del hueso.
Cuando las concentraciones descienden por debajo de 1.0 mg/dL, se eleva el riesgo de sufrir efectos clínicos adversos, como debilidad, parálisis muscular, caída del gasto cardiaco, insuficiencia respiratoria, descenso de la capacidad bactericida e incluso la muerte.

Insuficiencia cardiaca
Es posible que el corazón del paciente desnutrido de forma crónica no soporte las consecuencias derivadas de la renutrición agresiva: incremento de la tasa metabólica y del consumo de O2 , expansión del volumen plasmático y elevación de la presión arterial.

Materiales y Equipos:
  • Catéter en vía venosa central
  • Bolsa de NP correspondiente al paciente.
  • Gasas estériles 5 Unidades.
  • Guantes.
  • Macarilla
  • Bomba de infusión.
  • Soporte para bomba de infusión
  • Sistema de infusión.
  • Etiquetas identificativas de color azul.
  • Antiséptico Clorhexidina alcohólica al 2% o alcohol de 70º.
  • Esparadrapo
  • Bolsa para material desechable
Procedimiento y Técnica de la nutrición parenteral:

  • Comprobar antes de la administración, mediante etiqueta que la bolsa corresponde al paciente, la nutrición parenteral es la indicada, la hora y la vía de administración son los establecidos en la prescripción médica.
  • Informar al paciente del procedimiento. Solicitar su colaboración si procede.
  • Preservar intimidad (hacer uso del estor separador si comparte habitación).
  • Evitar corrientes de aire en la habitación y la presencia de  personas que no participen en la técnica.
  • Colocar al  paciente en decúbito supino,  si es posib desprovista de ropa y le.  Con la zona de catéter adecuada higiene de la zona.
  • Tener en consieracion las dos tecnicas de nutrición parenteral: para inciar la NP y para cambiar la NP

A. Para iniciar la NP:
  • Antes de iniciar la NP realizar control radiológico del catéter para confirmar su situación en vena cava, manteniendo la vía con la perfusión de un suero.
  • Iniciar perfusión de la NP una vez confirmada situación de catéter.
  • Previo al inicio, 30- 60 minutos antes de iniciar la NP, sacar la nutribolsa de la nevera conservada a 4ºC, dejarla a temperatura ambiente, alejada de toda fuente de calor (calefacción, luz solar, etc.) sobre una superficie limpia, manteniendo la bolsa protectora.
  • Realizar lavado de manos convencional según protocolo, el personal que interviene en el proceso
  • Identificar Nutribolsa (nombre del paciente, nº historia, fecha de preparación y administración).
  • Comprobar que el volumen y la composición se corresponde con la petición médica.
  • Observar que: (a). La mezcla no presenta niveles con distinta coloración, ni partículas flotantes (b). La bolsa está integra, tiene la nutrilinea incorporada , las conexiones están aisladas y la válvula cerrada
  • Ante cualquier anomalía NO PERFUNDIR; póngase en contacto con el Servicio de Farmacia.
  • Colocar la mascarilla según técnica (cubriendo correctamente boca y nariz), tanto quien realiza la técnica como el paciente y demás personal presente.
  • Realizar lavado de manos quirúrgico según protocolo según protocolo quien realiza la técnica.
  • Vestir bata.
  • Extender paño estéril.
  • Retirar cuidadosamente la bolsa protectora (bolsa exterior) de la nutribolsa a infundir, colgarla del soporte dejando el extremo de la nutrilínea, con la caja protectora, sobre paño estéril (Evitar que se desplace fuera del mismo).
  • Purgar la nutrilínea, lentamente para evitar que se formen burbujas.
  • Colocar sobre un lado del paño estéril las gasas estériles.
  • Aplicar sobre ellas el antiséptico definido según protocolo del hospital. (clorhexidina alcohólica al 2%).
  • Retirar la protección del catéter-equipo de infusión manteniendo las normas de asepsia y dejarlo sobre el paño estéril
  • Calzarse los guantes estériles según técnica.
  • Limpiar la conexión catéter-equipo de infusión con 3 gasas impregnadas en antiséptico, pasando una de cada vez y dejando actuar el antiséptico el tiempo definido para el mismo.
  • Conectar el sistema de infusión a la bolsa de NP.
  • Colgar la bolsa de NP y purgar el sistema de infusión.
  • La persona auxiliar pinzará el catéter sin tocar campo estéril. Si el paciente puede colaborar; le indicaremos que mantenga una inspiración profunda mientras desconectamos equipo de infusión del catéter y conectamos la nutrilinea.
  • La persona auxiliar despinzará el catéter y abrirá ligeramente la llave reguladora de la nutrilínea comprobando que gotea.
  • Limpiar con antiséptico la conexión catéter-nutrilinea.
  • Dejar aislada la conexión catéter-nutrilínea con caja protectora.
  • Retirar guantes y mascarilla.
  • Insertar la nutrilínea en la bomba y programar: Volumen y ritmo de infusión indicado.
  • Iniciar infusión.
  • Desechar material fungible.
  • Lavado de manos convencional según protocolo.
  • Registro del procedimiento
  • Registrar en la hoja de medicación y en el plan de cuidados: Fecha y hora del inicio de la NP y persona que lo realiza así como los cambios de bolsa en los días sucesivos, Ritmo de infusión y volumen total a administrar.
  • Registrar en la hoja de observaciones incidencias en la administración, si las hubiera.

B. Para cambiar la NP
  • Cambiar la nutribolsa a la hora establecida para todo el hospital, aunque quede preparado en la bolsa.
  • Previo al cambio de la N.P., 30- 60 minutos antes, sacar la nutribolsa de la nevera, dejarla a temperatura ambiente, alejada de toda fuente de calor (calefacción, luz solar, etc.) sobre una superficie limpia, manteniendo la bolsa protectora.
  • Realizar lavado de manos convencional, según protocolo, el personal que interviene en el proceso.
  • Identificar Nutribolsa (nombre del paciente, nº historia, fecha de preparación y de administración)
  • Comprobar que el volumen y la composición se corresponde con la petición médica.
  • Observar que: La mezcla no presenta niveles con distinta coloración, ni partículas flotantes y La bolsa está íntegra, tiene la nutrilinea incorporada, las conexiones están aisladas y la válvula cerrada.
  • Ante cualquier anomalía NO PERFUNDIR póngase en contacto con el Servicio de Farmacia.
  • Colocar la mascarilla según técnica (cubriendo correctamente boca y nariz), tanto quien realiza la técnica como el paciente y demás personal presente.
  • Realizar lavado de manos quirúrgico, según protocolo, quien realiza la técnica.
  • Vestir bata.
  • Extender paño estéril.
  • Retirar cuidadosamente la bolsa protectora de la nutribolsa a infundir, colgarla del soporte dejando el extremo de la nutrilínea, con la caja protectora, sobre paño estéril (Evitar que se desplace fuera del mismo).
  • Purgar la nutrilínea lentamente para evitar que se formen burbujas.
  • Colocar sobre un lado del paño estéril las gasas estériles.
  • Aplicar sobre ellas el antiséptico definido según protocolo del hospital.
  • Retirar del catéter la caja protectora y dejar la conexión catéter-nutrilínea, sobre paño estéril, alejada de las gasas.
  • Calzarse los guantes estériles según técnica.
  • Limpiar la conexión catéter-nutrilinea con 3 gasas impregnadas en antiséptico, pasando una de cada vez y dejando actuar el antiséptico el tiempo definido para el mismo.
  • La persona auxiliar pinzará el catéter sin tocar campo estéril
  • Si el paciente puede colaborar; le indicaremos que mantenga una inspiración profunda mientras desconectamos nutrilínea del catéter y conectamos la nueva nutrilinea.
  • La persona auxiliar despinzará el catéter y abrirá ligeramente la llave reguladora de la nutrilínea comprobando que gotea.
  • Limpiar con antiséptico la conexión catéter-nutrilinea.
  • Dejar aislada la conexión catéter-nutrilínea con caja protectora.
  • Retirar guantes y mascarilla.
  • Ver en la bomba de infusión el volumen perfundido y borrar posteriormente,.
  • Insertar la nutrilínea en la bomba y reprogramar: Volumen y ritmo de infusión indicado.
  • Iniciar infusión.
  • Desechar material fungible.
  • Lavado de manos convencional según protocolo.
  • Registro del procedimiento
  • Registrar en la hoja de medicación y en el plan de cuidados: Fecha y hora del inicio de la NP y persona que lo realiza así como los cambios de bolsa en los días sucesivos, Ritmo de infusión y volumen total a administrar.
  • Registrar en la hoja de observaciones incidencias en la administración, si las hubiera.
Precauciones: 
  • Asegurarse de la correcta ubicación del catéter antes de iniciar la administración de la NP.
  • Comprobar la etiqueta antes de proceder a administrar la NP, se debe comprobar que la formulación prescrita se administra al paciente correcto, por la vía correcta y dentro de su periodo de validez.
  • Cuando la osmolaridad de la NP sea superior a 700-800 mOsm/l, sólo debe administrarse por una vía IV central, en caso de que la osmolaridad sea menor, puede administrarse también por vía periférica.
  • La NP tiene una alta probabilidad de crecimiento bacteriano en caso de contaminación microbiológica, por lo que hay que extremar las precauciones de higiene en la administración.
  • No usar ninguna bolsa de parenteral que presente fugas, roturas o partículas o después de la fecha de caducidad.
  • Mantener la NP elaborada en el Servicio de Farmacia en la nevera para su conservación. Sacarla de la nevera entre 30-60 minutos antes de su administración para mejorar su tolerancia.
  • Las NP tricamerales comercializadas (Kabiven®, Smofkabiven®, Oliclinomel®) se podrán conservar a temperatura ambiente en su embalaje original. En el momento de la administración se mezclarán sus componentes, teniendo una estabilidad después de mezclarla de 24 h a Tª ambiente.
  • Administrar la NP a temperatura ambiente y en un máximo de 24 horas, descartar lo que no se haya administrado.
  • Mantenerlas alejadas de toda fuente de calor (calefacción, luz solar…).
  • No añadir aditivos ni medicamentos a las bolsas de NP, ya que no se deben manipular en condiciones no asépticas por el alto riesgo de contaminación microbiológica. Utilizar una luz de la vía exclusivamente para la NP. No poner medicación ni sueros en “Y” ni utilizar llaves de tres pasos, ya que existe un elevado riesgo de incompatibilidad con la NP.
  • En caso de no tener más opción que administrar un medicamento en “Y” por falta de vías, consultar con el Servicio de Farmacia si es compatible con la NP.
  • No realizar extracción de muestras sanguíneas de la luz de la NP.
  • Cuando la luz del catéter se utiliza de forma intermitente, comprobar que refluye y hacer lavado con suero fisiológico previo a la administración de la NP Educación
  • Explicar al paciente que ésta será su alimentación de forma temporal.
  • Informarle de que este tipo de nutrición requiere el uso de una bomba de infusión que tiene un dispositivo de alarma que avisa en caso necesario.
  • En caso de NP domiciliaria se debe avisar a la Unidad de Nutrición y al Servicio de Farmacia.
Aspectos a tener en cuenta:
  • La vía venosa es de uso exclusivo para NP
  • Nunca acelerar o enlentecer la velocidad de perfusión en más de un 10% ya que puede ocasionar las siguientes situaciones: “Demasiado rápida”: Hiperglucemia o diuresis hiperosmolar, “Demasiado lenta”: Hipoglucemia.
  • El inicio se realiza gradualmente para evitar sobrecargas. Una medida útil es comenzar con velocidad media, después pasar a 2/3 y a las 24 h infundir a ritmo completo
  • Órdenes de enfermería (ritmo de infusión, controles, analítica, etc.) deberán quedar claramente expuestas. Asegurar el cumplimiento del protocolo establecido
  • Si debemos interrumpir la infusión se colocará una infusión de glucosa al 10% al mismo ritmo de infusión
  • La bolsa debe cambiarse todos los días a la misma hora. Hay que registrar la cantidad infundida. Siempre permanecerá en nevera. En la planta no debe añadirse ninguna medicación a la misma
  • En caso de administración cíclica, si aparece hiperglucemia al inicio o hipoglucemia tras la retirada de la NP, aumentar la duración del periodo de aumento-disminución del ritmo de infusión o prolongar la duración de la administración.
  • La nutribolsa no debe permanecer más de 24 horas perfundiéndose pierde la estabilidad la mezcla y existe riesgo de crecimiento bacteriano
  • Si se contamina alguna parte del equipo, se desconecta o hay fugas, cambiar todo el sistema.
  • En caso de terminar la NP antes del horario previsto poner glucosa al 10% al mismo ritmo de infusión para evitar la hipoglucemia y avisar al médico.
  • En caso de que se suspenda la NP durante el fin de semana o días festivos, avisar al Servicio de Farmacia lo antes posible para que no se prepare la NP .
  • Si un paciente con NP es trasladado a otra planta, enviar la NP para que se le siga administrando.
  • Las NP tienen una estabilidad de 4 días en nevera más 1 día a temperatura ambiente (para la administración). Por tanto si una NP no se le administra un día a un paciente, se podrá administrar dentro del periodo de estabilidad en caso necesario, si no será devuelta al Servicio de Farmacia.
Controles a realizar en nutrición parenteral:
  • Controles clínicos habituales Tensión arterial, P.V.C., Tª, frecuencia cardiaca y respiratoria
  • Balance diario de líquidos Diuresis, Aspirado gástrico, Pérdidas extraordinarias
  • Estado de hidratación del paciente Edemas, Sed, Deshidratación, Sobrecarga de líquidos
  • Glucemia y glucosurias. Al inicio se controlará la glucemia diaria y la glucosuria cada 8 h
  • Peso corporal y parámetros antropométricos Una vez a la semana
  • Control bioquímico
a) Dos veces/semana: Electrolitos, Glucosa, Urea, Fósforo
b) Semanal: Hemograma, Calcio, Magnesio, función hepática, Creatinina, Proteínas plasmáticas, Estudio de coagulación, Osmolaridad plasmática
  • Controles bacteriológicos: Cultivo de la punta del catéter cada vez que se retire En caso de fiebre: Cultivos de sangre, orina, exudados, etc.
  • Control de la eficacia de la NP
  • Evolución clínica, cicatrización, etc.
  • Funcional: Fuerza muscular, inmunidad, capacidad respiratoria
  • Síntesis proteica: Proteínas vida media corta (Prealbúmina, RBP)
  • Degradación proteica: 3-metil-histidina en orina
  • BALANCE NITROGENADO
  • Cambiar las bolsas todos los días aproximadamente a la misma hora y desechar lo que no se administre.
  • Cambiar los sistemas de infusión cada 24 horas.
  • Observar la posible aparición de signos de infección y/o trombosis y comunicarlos.
  • Vigilar la aparición de signos y síntomas de hiperglucemia o hipoglucemia.
  • Realizar glucosurias y glucemias pautadas.
  • Pesar al paciente con la frecuencia indicada en cada caso.
  • Realizar balance con la frecuencia indicada en cada caso.


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